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domingo, 8 de marzo de 2015

A la edad de 15 años, de Fuentes de Jiloca

Es otra canción de cuerda. Jugar a la comba, conocida más como la cuerda o la soga, era una de las actividades preferidas de las niñas. El juego admitía numerosas posibilidades y variaciones, que recibían nombres como las culebrillas o las alturas. Dar tocino significaba aumentar la velocidad.

Fuentes de Jiloca, exvoto a la Virgen de Semón
-A la edad de 15 años, de Fuentes de Jiloca.

A la edad de quince años,
decías que me querías
que cuando fueras mocita
conmigo te casarías.

Tú mocita ya lo eres,
conmigo no te has casado,
dime Carmencita mía
de quién te has enamorado.
Me enamoro de Pepito
que vive en las casas bajas,
si a ti te gustan los reyes,
cuatro tiene mi baraja.

El de oros no me gusta,
el de bastos no me agrada,
el de copas es un borracho,
yo me voy con el de espadas. 


martes, 3 de marzo de 2015

A la una anda la mula, Carenas

Es la versión más completa que hemos escuchado en toda la comarca de este popular juego infantil.

Tocadores de Carenas
A la una anda la mula, Carenas

A la una anda la mula.
A las dos, tira la coz.
A las tres, los tres brincos de San Andrés.
A las cuatro, brinco y salto.
A las cinco, el mayor brinco.
A las seis, ya lo veréis.
A las siete, planto mi cara a puchete.
A las ocho, cojo mi corcho.
A las nueve, pinga la bota y bebe.
A las diez, si me lo dais, yo pagaré.
A las once, llama el conde.
A las doce,  le responde con campanillas
                                               /de bronce.
A las trece, amanece.
A las catorce, anochece.
A las quince, el mayor príncipe.
A las dieciséis, corrompe las firmas del rey.
A las diecisiete, me echaría un casquete.
A las dieciocho, me comería un bizcocho.
A las diecinueve, la ventaja.
A las veinte, San Isidro labrador,
muerto lo llevan en un serón.
El serón era de paja,
muerto lo llevan en una caja.
La caja era de pino,
muerto lo llevan en un pepino.
El pepino era del cura,
muerto lo llevan a la sepultura.
La sepultura era de balde,
muerto lo llevan a casa del alcalde.
El alcalde era un zotal,
muerto lo llevan al hospital.
El hospital estaba roto,
muerto lo llevan a casa del tio Coto.
El tio Coto era un cochino,
muerto lo llevan a casa del tio Lechuguino.
Allá arribita, arribita
había una montañita.
En la montañita, un árbol.
En el árbol, una rama,
en la rama un nido con tres huevos,
blanco, negro y colorado.
El blanco cojo y manco.
El negro, cojo y tuerto.
El colorado, cojo, manco, tuerto y escalabrado.
Había una higuera, cogí un higo,
me comí la mitad, la otra mitad con leche.
El guardia que lo supo, cogió los azotes
y nos hizo correr al trote.  

jueves, 26 de febrero de 2015

Cerca de las ventanas de nuestra escuela, de Jaraba

Las letras de todas las canciones escolares reflejan los valores dominantes de la posguerra: niños sumisos, formales y respetuosos con sus mayores. Casi nadie estaba escolarizado los ocho años que imponía la ley. Los padres sacaban antes de la edad reglamentaria a sus hijos para trabajar en el campo y a las hijas, para servir en casas particulares. En tal caso, los padres hablaban con los maestros y les comunicaban que su hijo ya no asistiría más a la escuela. En las localidades más importantes había escuelas nocturnas para quienes no habían podido asistir de pequeños con asiduidad, donde se repasaban los contenidos  básicos de cultura general, leer, escribir y aritmética.

Foto escolar de Fuentes de Jiloca
-Cerca de las ventanas de nuestra escuela, de Jaraba:

Cerca de las ventanas de nuestra escuela,
alegres pajaritos revolotean,
y en sus gorjeos parece que nos dicen:
sed siempre buenos.

Nosotros contestamos:
ya lo sabemos,
respeto a la maestra siempre tendremos,
hemos de estar atentas en la clase
para estudiar. 

martes, 24 de febrero de 2015

Al salir de la escuela

Cada día por la tarde, cuando salían de la escuela, niños y niñas iban a buscar la merienda  a sus casas, para formar seguidamente sus cuadrillas, que se lanzaban a jugar por las calles hasta la hora de cenar. Merendaban chocolate con pan, a veces una rebanada de pan untada con aceite o bien,  sopetas, que eran pan con vino, espolvoreado con azúcar. No estaban generalizadas las tareas escolares, ni  existían las actividades extraescolares; la tarde era un tiempo privativo de los niños hasta que empezaban a trabajar, un oasis de juego libre para una infancia despreocupada, centrada sólo en sus relaciones entre iguales y sus creativos juegos.

Niños y niñas de Pardos, hoy un pueblo abandonado
-Al salir de la escuela, de Huérmeda:

Y al salir de la escuela a casa me iré,
a jugar por las calles jamás me detendré.

Niñas en fila, manos atrás,
y con paso firme nos vamos a marchar.

Hemos concluido por hoy de trabajar,

adiós, clase querida, nos vamos a descansar. 

Niños y niñas de la escuela de Montón

sábado, 21 de febrero de 2015

¡Qué lindo cuento, abuelita! (Inogés)

La canción evoca con nostalgia las veladas por la noche al fuego del hogar, cuando la gente mayor transmitía las canciones aprendidas cuando fueron jóvenes.



-¡Qué lindo cuento, abuelita! de Inogés.

Cuéntame un cuento abuelita,
aquí cera del hogar,
cuéntame un cuento abuelita,
antes de irnos a acostar. 
Está cayendo la nieve,
por la lejana extensión
y son las casitas de azúcar,
los árboles son de algodón.
Qué lindo cuento abuelita,
no me canso de escuchar,
qué lindo cuento abuelita,
termínalo de contar.
Marchaban por el camino
la Virgen y San José,
ella montaba en pollino,
las bridas las llevaba él.
Qué lindo cuento abuelita,
termínalo de contar,
qué lindo cuento abuelita,
no me canso de escuchar.
A eso de la media noche,
allí nació el Niño Dios,
los angelitos cantaban,
nos traen la paz del Señor.
Qué bello cuento abuelita,
no me canso de escuchar,
qué bello cuento abuelita,
vuelve otra vez a empezar.

Está cayendo la nieve. 


jueves, 5 de febrero de 2015

Santa Águeda en Nigüella

Son muchas las localidades de la Comunidad de Calatayud en las que se festeja Santa Águeda. Recogemos aquí algunas de las canciones religiosas y profanas que acompañan a esta celebración.



Nigüella

Las mujeres de Nigüella cantan los chilindrones en sus fiestas de Santa Águeda y en los días de Carnaval. Muchos son irreverentes, escatológicos y obscenos. Se celebra Santa Águeda el sábado más cercano al 5 de febrero. Después de comer, las mujeres, todas juntas y provistas de cuerdas, acuden a un monte cercano para aprovisionarse de romero. Lo cogen partiendo las ramas y sin arrancar la raíz. Preparan pequeños fajos y dicen que su tamaño deber ser acorde con el tamaño de los pechos de cada una. Cuando llegan al terreno llano de la carretera, los arrastran por el suelo, sujetos por la delgada cuerda, impregnando el recorrido del olor a romero. Una vez en la plaza, los dejan agrupados en un montón. La hoguera se enciende al anochecer y los fajos se van echando de  uno en uno, cada cual el suyo para proteger sus pechos. Cogidas de la mano bailan alrededor de la hoguera, que desprende abundante humo,  cantando los chilindrones y lanzando agudos gritos. Cuando bailan en círculo, en sentido contrario a las agujas del reloj, se acercan al fuego en el momento de lanzar sus gritos. Alguna improvisa letras de chilindrones, pero la mayoría son antiguas y conocidas por todas. Es una fiesta exclusivamente femenina. Las mujeres saltan la hoguera y hacen gestos de acercar sus pechos para que reciban el calor protector.







-Chilindrones de Nigüella y varios más.

Yo tengo una burra vieja,
más vieja que el sarampión,
lleva las patas torcidas
de bailar el charlestón.

Echemos un chilindrón
que llega ya el carnaval,
luego vendrá la cuaresma
para rezar y llorar.

Las mocitas de Morata
llevan el chocho pelón
de subir a los árboles
y bajar de resbalón.

Las peluchonas de Illueca
cuando vienen  a San Blas
llevan la tripica llena
de cuscurricos de pan.

Si en Arándiga te casas
tendrás una gran fortuna,
irás por agua a la fuente
a caballo en una burra.

De las tetas dos pesetas,
del ombligo medio duro
y de un poco más abajo
ya se puede dar el duro.

Una moza de Nigüella
le dijo a una de Mesones
úntate el culo con queso
y te acudirán ratones. 

En esta calle que entramos
traen tres mozas de lavar,
la tetuda, la morruda
y la morros de orinal.

Arándiga de los ajos,
Viver de los pimentones,
Sestrica de los cántaros,
Morés de los requesones.

En el pueblo de Nigüella
nos lo pasamos de miedo,
dando saltos en la hoguera
y vueltecicas al ruedo.

Yo tengo una mula vieja
más vieja que San Antón
tiene las patas torcidas
de bailar el charlestón.           

En la plaza de Nigüella          
echan agua y salen rosas
y por eso la llamamos
la plaza de las hermosas.

Una vieja se meó
en un vaso reluciente
y el cura se lo bebió
creyendo que era aguardiente.

A San Babil me he subido
por ver si había algún guapo,
como no había ninguno
como me subo me bajo.

Una vieja se echó un pedo
en un montón de salvado
de cuatro cahíces que había
no dejó más que un puñado.

Una vieja en un corral
en un pedo mató un pollo,
el demonio de la vieja
qué pedo se echó tan gordo.  

Si los frailes de Gotor
no bajaran a la huerta
no tendrían tantos chicos
las peluchonas de Illueca.

Almonacid de las ollas,
Alpartir de los pucheros,
Morata las alpargatas

y Brea los zapateros.

lunes, 2 de febrero de 2015

Los quintos de Olvés en San Blas

Olvés es la única localidad que mantiene con cierto sabor tradicional la fiesta de los quintos de San Blas, que antiguamente estaba muy generalizada en toda la comarca. Es una de las pocas localidades de la Comunidad de Calatayud que conserva el derecho de romería a la ermita de la Virgen de Semón.

La fiesta de los quintos se ha trasladado a un fin de semana próximo a San Blas y participan también las quintas. Siguen cenando por la noche todos juntos el tallo de longaniza y por la mañana salen a pedir los rollos, acompañados de la rondalla. Termina la mañana con la procesión, misa y reparto de rollos.



Los quintos, siete u ocho como máximo, eran los protagonistas de la antigua fiesta el día de San Blas. Estaban toda la noche despiertos. Para aguantar bien, cenaban en casa de alguno de ellos una sartenada de tallos de longaniza, acompañada por un buen clarete, especialmente reservado para ese día. De madrugada salían a la calle para pedir por las casas los rollos a las mujeres, acompañados por la rondalla. Para colgarlos, iban provistos de dos horcas, que casi siempre resultaban insuficientes para recoger todos. En la procesión con la reliquia de San Blas los quintos llevaban las horcas  con los roscones, siempre acompañados por la rondalla. Después de la misa y de la adoración de la reliquia, invitaban a comer los roscones troceados y ya bendecidos a todo el pueblo. Por la tarde se organizaba baile en el salón o en alguna casa. El día siguiente era también día de fiesta, el Día de la Abuela: se echaba algún vaso por las casas y se bailaba.

Los gallos de Godojos

La fiesta más original de Godojos era San Blas. Después de la misa empezaba la parte más interesante. Entre todos los chicos de la escuela compraban un gallo. Era colgado en la plaza, atado de las patas por una cuerda, que se sujetaba a dos balcones, uno el  del ayuntamiento. Los chavales de la escuela intentaban pegarle con una espada de madera para matarlo pero los hombres movían la cuerda para que se prolongase un poco la fiesta. Lo mataban a puro de palos. Además, cada chico de la escuela, entre palo y palo al gallo, recitaba una copla en público, alusiva a algún sucedido del pueblo, a veces crítica, generalmente discurrida por algún mayor. Los chicos iban por las casas, recogían los huevos o longaniza, lo que buenamente podían dar lo vecinos,  y merendaban ese día todos juntos.





-Los gallos, de Godojos.

Soy nieto de la tia Anica
sobrino del tio Mariano
y es vecino de este barrio
éste que está aquí colgado.
Lo guisará la Teodora
con cuidado y con esmero
para que no nos haga daño
a los niños de este pueblo.
Ya nos dará el tio Clemente
café del Caracolillo
para que no nos haga daño
este demonio de bicho.

Ay, qué gallito más lindo
tenemos aquí colgado
con chorizos y costillas
haremos un buen guisado.
Es muy jaque y muy barbián
puede bajarme la soga
que lo quiero castigar,
con esta espada que tengo,
kikiriki cantará.

He venido de Madrid
corriendo matacaballos
que los chicos de este pueblo
dicen que matan un gallo.
Si lo matan que lo maten,
yo también lo mataré
con esta espada que tengo
el cuello le cortaré.

martes, 20 de enero de 2015

El Tiope de Moros

El Tiopé se cantaba el día de San Antón por la tarde en la plaza. Se hacía un ruedo grande con hombres jóvenes y mayores, uno detrás de otro, que colocab an la mano izquierda en el hombro del otro. Cuando el Tiopé se remarcaba, se levantaba el brazo y la pierna derecha. Cuando se empezaba el tralarala, que era una galopada frenética, el de atrás daba palmadas en la espalda a quien iba delante. Se preparaba un gran jolgorio, amenizado con la tinajilla de vino que estaba al lado. Paraban de vez en cuando para beber vino con cacahuetes y cañamones.

-El tiopé, de Moros.

Tiopé, tiopé, tiopé, tiopé, tiopé.
Tiopé, tiopé, tiopé, tiopé, tiopé.
Tiopé, tiopé, tiopé, tiopé, tiopé, tiopé, tiopé.
Tralalalá lalalalala, trálalala lalalala, tralalaláu, tralalalalalalalá.
Tralalalalalalalala, tralalalalalalala, tralalala, tralalalalalalala.
Triopé, tiopé, tiopé, tiopé.
Tiopé, tiopé, tiopé, tiopé, tiopé.
Tiopé, tiopé, tiopé, tiopé, tiopé, tiopé, tiopé.

San Sebastián en Torralba de Ribota

Conserva Torralba de Ribota una de las romerías más sugestivas e interesantes de la comarca, la romería de San Sebastián, que se celebra el domingo más ce rcano al 20 de enero. La comida y el baile se celebran en un viejo campo de olivos muy altos, totalmente asilvestrados por la falta de podas. Allí se sitúan la orquesta, los romeros y se desarrolla la fiesta. Entre la música interpretada la que mayor expectación despierta es el baile del villano, que concita la atención de todos. Se hace un corro y se baila por parejas, en uno de los momentos más emocionantes de la romería. En los últimos años se ha introducido la costumbre por parte de los más jóvenes de arrojar vino sobre quienes bailan o están cerca del jolgorio. Antes de abandonar la explanada, es costumbre entonar el “glorioso San Sebastián”, que también será cantado posteriormente en la cruz borracha.

-Glorioso San Sebastián, de Torralba de Ribota: 

Glorioso San Sebastián 
que estás en ese cerrillo, 
guárdanos las uvas blancas, 
que nos gusta mucho el vino. 

Glorioso San Sebastián 
como noble caballero, 
murió por la fe de Cristo 
el 20 del mes de enero.