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martes, 10 de marzo de 2015

Al paseíto madre, de Fuentes de Jiloca

La canción servía para jugar a la cuerda, pero también al pasillo. Una misma canción podía servir indistintamente para juegos de comba, corro o pasillo. Incluso se mezclaban varias letras de diferentes canciones en una sola. En muchas ocasiones se tergiversaba completamente el sentido original de la copla, creándose textos incompletos o incomprensibles. Compárese con esta otra versión: “Al paseíto madre / por las esquinas, / por donde se pasean. / las golondrinas. / Yo no soy golondrina / que soy muñeca, /que cuando voy a misa  / me pongo clueca / Y si me pongo clueca / es porque quiero, / porque mi novio Pepe / tiene dinero.  / Y si tiene dinero/ que me lo preste, / para comprarme un traje / de seda verde. / A la una a las dos / y a las tres / que salga la niña  / que va a perder”.

Niña de primera comunión en Fuentes de Jiloca
-Al paseíto madre, de Fuentes de Jiloca.

Al paseíto madre,
que está en la esquina
esperando que salga
la golondrina.

Yo no soy golondrina
que soy muñeca,
que cuando voy a misa
me pongo hueca.

Y si me pongo hueca
es porque quiero
porque mi novio Pepe
tiene dinero.

Y si tiene dinero
que se lo guarde
para comprarse un traje
de seda verde.

Yo no lo quiero verde
que lo quiero azul
porque mi novio Pepe
es un gandul.


lunes, 9 de marzo de 2015

Al pasar por Toledo, de Fuentes de Jiloca

Las canciones que acompañaban la comba eran numerosas: “Al salirme de la Habana” “Al pasar la barca” / “Al pasar la barca de Santa María” / “El nombre de María” / “Estaba una pastora” / “Las culebrillas” / “Al cochecito leré” / “Romancillo de las tres cautivas” / “Manuel” / “Al rebullón, que pican los mosquitos”  / “Soy la reina de los mares” / “A la una nací yo” / “Un sevillán sevillano” / “A la edad de quince años” / “Al pasar por Toledo” / “Carta del rey ha venido” / “Claveles rojos” / “La una, la otra”.

Niño en la procesión de Santa Quiteria en Fuentes de Jiloca

-Al pasar por Toledo, de Fuentes de Jiloca.

Al pasar por Toledo,
me corté un dedo
me salió sangre
y una pobre señora
me dio un pañuelo
para limpiarme.

Yo le dije: cubana,
rosa temprana,
clavel de olor,
ven conmigo a la playa
y embarcaremos
en el vapor.

El vapor va por el agua,
 tu por la arena,
yo por el mar,
se despide un soldado
de esta morena

que ya se va. 

sábado, 7 de marzo de 2015

Soy la reina de los mares, de Bordalba

Esta canción podía cantarse para jugar al corro, pero también podían emplearse las primeras estrofas para  la comba. En tal caso, la niña que saltaba tiraba un pañuelo al suelo cuando así lo señala  la canción y tenía que recogerlo sin perder comba. Procuraba que el pañuelo quedase a una distancia determinada para recogerlo sin dificultad.


En Pardos con la maestra


-Soy la reina de los mares, de Bordalba.

Soy la reina de los mares,
señores lo van a ver,
tiro mi pañuelo al suelo
y lo vuelvo a recoger.

El pañuelo de mi novio
no se lava con jabón
que se lava con la sangre
que cae de mi corazón.

Jardinera, jardinera,
tú que estás en el jardín,
de las flores que regaste,
dime cuál es la mejor.

La mejor es una rosa
que se viste de color,
del color que se le antoja
y verde tiene la hoja.

Tres hojitas tiene verdes
y las demás encarnadas,
a ti te escojo Angelita
por ser la más resalada.

Muchas gracias jardinera
por el gusto que has tenido
tantas niñas en el corro
y a mí sola me has cogido.

No hay nada que agradecer
lo que antoja al corazón,
escoger a mis amigas
esa es mi obligación. 


jueves, 5 de marzo de 2015

Adelante de una lancha, de Jaraba

Es también una canción de corro. Las canciones más populares de corro llevaban títulos como: “La tia Marisolica” / “Los hijos de Federico” / “A la fuente fui a por agua” / “Al corro la patata” / “Corro chirimbolo” / “El corroncho de San Fernando” /  “En la torre un guardia” / “A las cintas de oro” / “Al revolver una lancha” / “El patio de mi casa” /”Al pavo, pavito, pavo” / “Carta tengo en el correo” / ¿Dónde están las llaves” / “En el jardín del prado” / “En la plaza de Oriente” / “La torre de San Fernando” / “La viudita del conde Laurel” / “María de las Nieves” / “Mi abuelo tiene un peral” / “Tu pañuelo y el mío” / “Vamos a contar mentiras” / “Al salir del baile”..

Niña de Belmonte posando en fiestas


-Adelante de una lancha, de Jaraba.

Adelante de una lancha
una jardinera vi,
estaba regando flores
y al momento la seguí. 

Yo le dije: jardinera
tú que estás en el rosal,
de las flores que tú riegas
dime cuál es la mejor. 

La mejor es una rosa
que se viste de un color,
del color que se le antoja
o del color de la hoja. 

Tres hojitas tiene verdes
y las demás encarnadas
a ti te escojo Remedios
por ser la más resalada. 

Muchas gracias jardinera
por el gusto que has tenido
tantas niñas en el corro
y a mí sola has preferido.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Vamos a la escuela (Monreal de Ariza)

En los días más fríos de invierno, niños y niñas iban al colegio con una rejilla llena de lumbre, que llevaban de casa, sobre la que colocaban los pies, para no pasar demasiado frío, pero rara vez se libraban de los molestos sabañones. En muchas localidades, cada día, por turnos, los escolares aportaban leña para la estufa,  situada junto a la mesa del maestro.


Rejilla para lumbre

Entraban a la escuela a los seis años y salían a los catorce. Los chicos iban con su maestro  y las chicas con su maestra, pues no se contemplaba la coeducación. Como eran clases muy numerosas, el sistema pedagógico más utilizado era la organización por  secciones, según el nivel escolar de cada uno. Los chicos mayores colaboraban con sus maestros en el control y enseñanza de los más pequeños. Por las tardes, las niñas únicamente estudiaban religión y hacían labores, de forma que aprendían cruceta, vainica, incluso encaje de bolillos, que luego les servirían para preparar su ajuar y para desarrollar sus labores de amas de casa.

-Vamos a la escuela, de Monreal de Ariza:

Vamos a la escuela,
vamos a estudiar,
que la escuela es templo
de felicidad.

Aquí está la escuela
y (quien) no quiera venir,
falta en sus deberes,
no será feliz.

Vamos a la escuela,
vamos a estudiar,
que la escuela es templo

de felicidad.